Valoración de la Ley de Plazos, por Alicia Latorre

Valoración de la Ley de Plazos, por Alicia Latorre, presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida

Como respuesta a la propuesta de una ley de plazos tenemos una pregunta y una firme postura en defensa de la vida.

VALORACIÓN DE LA PROPUESTA DE LEY DE PLAZOS DEL ABORTO

 

Podemos evitar el aborto

 

Como respuesta a la propuesta de una ley de plazos tenemos una pregunta y una firme postura en defensa de la vida.


Nuestra pregunta es: Si reconocieron que el aborto es algo terrible ¿por qué no han hecho una propuesta para evitarlo? En vez de eso se propugna una ley que instaura la muerte por decreto.


Nuestra postura es de total repulsa hacia esta propuesta que pretende legitimar un acto de tal violencia para el no nacido y para su madre, como es el aborto y aún más el aborto libre en un plazo que ellos fijen.


Nadie debería hablar alegremente del aborto sin haber visto lo que es y sin haber hablado con una mujer destrozada por la peor decisión de sus vidas. La propuesta de una ley de plazos es un desprecio al no nacido y pasa por alto se le quita la vida destrozándolo por medios químicos, por aspiración, desmembrándolo con un legrado o produciéndole una dolorosísima muerte por quemaduras.


Tampoco la mujer le interesa nada, no le importan sus lágrimas ni su dolor, no busca soluciones positivas para sus problemas,  ni busca sacarla del atolladero humano y moral en que se encuentra. Y desde luego, no encontrará ninguna ayuda en los programas del Gobierno para salir adelante porque se ha despreciado la labor de tantos voluntarios que dedican su tiempo y su esfuerzo desde hace casi 30 años para ayudar a estas madres.


En esta Subcomisión no ha habido un debate serio como se prometió. Nació con una idea previa, con un comité de “expertos” ideologizado y una subcomisión que ha actuado a puerta cerrada, sordos a los argumentos a favor de la mujer y del no nacido que se han expuesto en el Congreso. Todo ha sido oscuro y acelerado. Sólo se han tenido en cuenta las presiones de grupos feministas y radicales que en absoluto representan al más de un millón de mujeres que han abortado y han sido invitados de lujo los dueños de los negocios abortistas que se han echado a temblar cuando han visto que empezaban a destaparse los horrores que ocurren entre las paredes de sus centros y el fraude de ley que sistemáticamente se viene produciendo en España.


El agravante es que se trata de la cuestión más seria que puede tratar un gobierno, porque se trata del derecho a la vida y su dignidad. El artículo 15 de la Constitución que trata del derecho a la vida y a la integridad física no es algo decorativo, porque entonces ningún otro artículo, ningún derecho tiene sentido. Si en España no se garantiza la vida de todos, si ésta no se protege como un bien, nos ponemos al nivel de tantos países donde el atropello de los derechos humanos repugna a cualquier persona con sentido común y con corazón. Pretender además llamarlo derecho es una burla hacia la humanidad y a la conciencia del hombre.


Además, la ley de plazos se ha presentado como una opción de libre elección de la maternidad, pero no tienen en cuenta que esa decisión implica a dos personas y la vida de una no puede estar en manos de la ¿libre? decisión de la otra.


Son muchas las voces que en estos meses han defendido la vida y los animamos a seguir luchando porque aún no está todo perdido.

 

FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE ASOCIACIONES PRO VIDA
ONG Consultiva Especial del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas

Ver: Ley de plazos, por Enrique Jaureguizar

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